Estudiar una carrera universitaria es una de las decisiones más importantes que podemos tomar en la vida. La responsabilidad que conlleva junto al cambio que produce en nuestra vida hace que sea muy importante tener claro porqué queremos entrar a la universidad.

Siempre tendremos mejores oportunidades laborales cuantos más estudios tengamos. No es cuestión de que el área de estudios que elijamos tenga mayor o menor demanda, tener una carrera universitaria es haber superado unos años de estudio que han requerido sacrificio y constancia, algo muy valorado siempre.

Cada año más de 2 millones 400 mil jóvenes egresados del nivel medio superior enfrentan una gran disyuntiva que regirá de primer momento el rumbo de su futuro: la elección de carrera y con ello, la elección de la universidad a la que buscarán ingresar.

Algunas veces estos planes se ven “truncados” al ser rechazados de la institución pública de su elección o por no contar con el dinero para pagar una institución privada de prestigio.

Los jóvenes y sus padres voltean hacia las diferentes “universidades privadas” que ofrecen tener un modelo accesible y seguro para estudiar, sin embargo en muchos casos, estas familias son víctimas de engaños, estrategias de venta basadas en ocultar información o prometen cosas que esa universidad no puede cumplir, ya que esto puede llegar a ser solamente un gancho y con el paso de los meses, traer sorpresas como el aumento considerable de las colegiaturas, costos adicionales o anulación de las “becas” ofrecidas.

Planear un ahorro constante para darle a nuestros hijos una oportunidad real es parte de mi labor y aunque pareciera algo complicado ahorrar no lo es.

Siempre es mejor empezar cuando tu hijo o hija son pequeños pero no importa si ya no es el caso, tener un ahorro en cualquier caso te da alternativas. Si te interesa revisar este tema conmigo o si conoces a alguien que le pudiera interesar por favor avísame.