En general el concepto inversión puede variar de persona a persona, lo mismo el concepto del gasto. Por ejemplo, para alguien a quien no le interesen los animales, le parecerá un gasto tener una mascota y pagar al veterinario, comida, juguetes etc.

Mientras que el que tiene una mascota argumentará que es una inversión ya que la mascota le da felicidad, muy buenos ratos y lo relaja.

Los seguros de gastos médicos mayores son una inversión. Un pariente mío decía que “ser pobre sale caro” y creo que tenía razón. También un compañero dice “lo caro no son los seguros de gastos médicos, lo caro es enfermarse y no tener un seguro”.

El último dato de la CONDUCEF indica que sólo el 5% de la población en México tiene un Seguro de Gastos Médicos Mayores y eso contando los trabajadores que lo tienen como una prestación laboral. La otra parte se divide entre los que tienen IMSS, ISSSTE, Seguro Popular o simplemente no tienen ninguna cobertura. Tú ¿en qué parte de la estadística te encuentras?

A la mayoría nos duele el codo pagar por un seguro de gastos médicos, sobre todo cuando estamos jóvenes y sanos. Y generalmente argumentamos que no tenemos dinero para pagarlo. La verdad es que mientras no te enfermes, puedes sentir que ese dinero “se va a la coladera”.

Pero créeme que el día que pase algo (cancelado, tocamos todos madera), el seguro te puede sacar realmente de un apuro muy grande que puede dejarte peor que como estabas antes de que te pasara algo. Una enfermedad larga y cara como el cáncer puede costar 2 millones de pesos en un hospital privado.

Si no tenemos seguro para enfrentar ese gasto nos quedamos realmente más pobres que al principio cuando no queríamos un seguro porque estábamos “pobres”.

Por ejemplo, un seguro de gastos médicos mayores para una mujer de 27 años que vive en el Distrito Federal tiene un costo anual de 13,600 pesos, de los cuales, vía declaración de impuestos se recuperarían 3,300 pesos. Haciendo cuentas por 860 pesos al mes esta mujer tiene la protección de 100 millones de pesos para enfrentar cualquier imprevisto de salud o accidente.

Contar con este instrumento financiero te da la tranquilidad de poder afrontar estos imprevistos con la prontitud y calidad de atención médica que necesitas.